domingo, 19 de agosto de 2012

Capítulo 2.

-O cinco, uno para cada una y el otro que sobre también para mí -volvimos a reír.
-Siento romper el rollo -dijo Andrea.
-¿Qué pasa? -dije yo.
-Dentro de un cuarto de hora.. ¿no tienes que estar en el bar? -miré el reloj.. ¡MIERDA, TENÍA RAZÓN!
-Gracias gracias gracias, os amo, ya os contaré mañana, adiós -cerré la video conferencia y me fuí a arreglar.
Cómo siempre, yo y mi cabeza. Esperaba no llegar tarde.







Me fui al baño, me solté el pelo, que lo llevaba atado con una coleta. Me peiné y me hice la raya. También me puse algo de rímel. Me miré al espejo y pensé: Vamos, tienes que hacerlo bien el primer día, tu puedes.

Cogí un bolsito y metí las llaves, me fuí lo más rápido posible. Dejé el móvil en la mesilla... Ni me acordé.

Entré en el bar y lo primero que hizo mi jefe fue echarme la bronca... Pero si al final había llegado pronto y todo...:

-¡ME PENSABA QUE NO LLEGARÍAS! -me dijo él.
-Lo siento -dije yo avergonzada- es que...
-Nada de excusas, te lo perdono, porque es el primer día, que si no...
-Sí, muchas gracias, lo siento... -será mejor no cabrearle...


Suspiré... Sería una nochecita muy larga.

Iba de un lado a otro, no hacía nada más que servir tequilas, mojitos, chupitos, y cosas así. Alcohol, alcohol, y más alcohol.
-Una coca-cola, por favor -me pidió un chico moreno, alto... Bastante guapo. Alguno que no me pedía alcohol. Sonreí. Se la serví y le miré bien. No se veían chicos así. Iba con cuatro más, y me reí pensando en el comentario que les hice a las chicas.
-Que guapa eres -dijo un chico con el pelo rizado, guiñándome el ojo.
-¿Perdón? -reí- Me gusta que me digan piropos, pero un poco más originales -lo miré bien, la verdad... El chico no estaba mal. Nada mal.
-Ohhh -dijo otro chico castaño, que llevaba tirantes y unos pantalones rojos- Te ha rechazado, Harry.
¿Harry? ¿Así se llamaba el del pelo rizado? Reí otra vez.

-Que raro... -dijo él.
-Mira y aprende -dijo el chico con los pantalones rojos.
-Haber, señor Tomlinson..
-Eres una zanahoria preciosa -me guiñó el ojo. ¿Zanahoria preciosa? ¿Qué piropo era ese? Estallé en una carcajada.

-Que raros que sois -me reí más.
-Oh, a ti también te ha rechazado, Louis -dijeron el chico rubio y el otro chico castaño, que tenía una mancha en el cuello.
-Haber -dijo Louis- Cariño, soy Louis, Louis Tomlinson.
-Guay, yo soy Fina, Fina Gil -reí.
-¿No sabes quienes somos? -dijo el rubio.
-Ni idea... ¿debería saberlo?

Mientras, en otro lado, un teléfono, no paraba de sonar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario